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Cobardía
Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza!
¡Qué rubios cabellos de trigo garzul!
¡Qué ritmo en el paso! ¡Que innata realeza de porte!
¡Que formas bajo el fino tul!
...Pasó con su madre. Volvió la cabeza:
¡me clavó muy hondo con su mirada azul!
Quedé cómo en éxtasis...
Con febril premura
"¡Síguela!", gritaron cuerpo y alma al par.
...Pero tuve miedo de amar con locura,
de abrir mis heridas, que aún suelen sangrar...
Y no obstante toda mi sed de ternura,
cerrando los ojos, ¡la dejé pasar!..
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